Once casonas del siglo XVIII dentro de la ciudad amurallada de Campeche, Patrimonio Mundial de la UNESCO, restauradas a lo largo de dos décadas por Irma y Sébastien. Cada casa se renta completa y privada, con servicio de hotel: House Manager, cocinera y estándares verificados. Cada una con su biografía, su arquitecto y su paleta de cal.
Está en la ruta porque es la puerta poniente y su tesis hecha piedra: el patrimonio se salva habitándolo. El viajero no contempla la ciudad histórica desde un hotel: vive dentro de ella, en una casa con patio, cocina y nombre propio.