Siete hectáreas de monte que fueron plantel henequenero de la Hacienda Yabucú, dentro de la Reserva Estatal Anillo de Cenotes. Al recorrer el terreno aparecieron las mojoneras de piedra que marcaban la cuadrícula de los trabajadores: esa memoria quedó integrada al proyecto. Cinco suites en dos registros, Tierra y Cielo, obra de TACO Taller de Arquitectura Contextual, con interiores de Elisa: muebles rescatados, cedro, cal y estuco bruñido.
Está en la ruta porque es la traducción del viaje al monte: una arquitectura nominada al Premio Mies Crown Hall de las Américas que desaparece en la vegetación, un apiario propio, y anfitriones que reciben en persona. Aquí el territorio marca el tiempo de la estancia.